Hay algunos que dicen que la última vez que lo vieron, fue en una reunión que se hizo poco días después de las elecciones, en ella Coronel no se hizo cargo de nada que tenga que ver con la derrota y hasta discutió por lo menos con una o dos de sus seguidoras, porque ellas les recriminaron: “que se borró en la campaña y los dejó solos”.
En público sólo apareció para uno o dos actos, el último fue el de las cooperativas del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. Entre los pocos que le hablaron, estuvo el secretario de Acción Social, Mauro García, con quien casi se trompea, tras una fuerte discusión.
Muchos sienten la falta de conducción en el Municipio, que debería ser ejercida por el Intendente. Ya antes de las elecciones La Hoja hablaba de la ausencia del Estado municipal en los temas importantes de General Rodríguez, pero esta acefalía cada vez la notan más los funcionarios y seguidores del Intendente. Sus ausencias son defendidas por él o sus allegados más cercanos, diciendo que se deben a problemas de salud, por ejemplo sostienen que el jueves y viernes pasado Marcelo Coronel tuvo picos de 20 de presión arterial.
Aunque no es el único problema de salud que tiene, por eso entre los funcionarios dicen en privado que en 15 ó 20 días pediría una licencia para viajar a Cuba, allí sería atendido por los profesionales de la salud de aquel país.
Esta licencia sería por varios meses, y se cree que no volvería para la asunción de los concejales, una fiesta de la democracia que no será para alegrar las huestes del oficialismo, que sólo verá asumir a dos ediles propios, contra seis opositores. Habrá que ver qué determinación tomará el padre de Marcelo Coronel, don “Rulo”, si quién lo embarcó políticamente no está en el Municipio.
Si bien desde hace meses se venía especulando que Coronel podría pedir licencia después del 10 de diciembre próximo y dejarlo a Anghileri como intendente. Es más algunos pensaban que iba a renunciar luego de esa fecha, para evitar que se llame a elecciones para reemplazarlo, dado que creen que en este momento perderían cualquier elección, estarían más cerca del tercer lugar que del primero.
En el oficialismo no quieren seguir en esta situación, porque sostienen que dos años más con este estilo de conducción sería mortal, no sólo para el coronelismo, sino para los acompañantes y para General Rodríguez, ya que en el pueblo hay una sensación de zona liberada para desarrollar cualquier actividad, la cuestión no pasa por un asunto policial, sino que básicamente es algo político y que afecta a todos los vecinos de muchas maneras, y casi todas son negativas.
Con esta sensación de retirada coronelista, hay quienes en el Ejecutivo sostienen que Juan Pablo Anghileri podría empezar a revertir la situación caótica que se vive en la Comuna, porque puede contar con respaldo empresario, pero también político de distritos cercanos y además de los ámbitos nacionales y provinciales, que están cansados de los problemas rodriguenses. Este hecho empieza a hacer atractivo a Anghileri, hasta entre quienes no le tienen mucho cariño al actual Presidente del Concejo Deliberante, porque según esas opiniones: “es mejor una conducción nueva que no nos guste mucho, que una inexistente como la que tenemos ahora”. Es más hasta añoran a la “Vasca”, es decir a la senadora Adelma Arguissaín, que pese a terminar su mandato el 10 de diciembre y gracias a haber hecho bien los deberes con el gobernador Daniel Scioli y la conducción de la Cámara de Senadores, podría ocupar un cargo en la Administración Provincial.
Un veterano dirigente y que ocupó cargos en este gobierno y en el de Oscar Di Landro dijo: “Si Marcelo se va ahora, vive como un rey con toda la que juntó, y hasta puede negociar no tener que visitar Tribunales durante varios años, porque aunque después zafe, no deja de ser bastante ingrato”.
Los que seguro no estarán muy contentos son los opositores, que veían como este gobierno se viene cayendo y les iba a resultar más fácil derrotarlo, que a uno con alguno que logre crear en estos dos años alguna expectativa. Eso sin dejar de resaltar que siempre hicieron hincapié que Coronel tenía que terminar su mandato, porque: “cuando lo quiso voltear Di Landro lo defendimos, porque fue lo que la gente votó y a Coronel lo eligieron, con fraude o no, hasta el 10 de diciembre de 2011, cualquier otra cosa es una estafa al pueblo”.
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